Dueño de un nombre muy particular, Divarikata, término científico de la jarilla que es la planta autóctona representativa del lugar, está especialmente preparado para atender en forma personalizada hasta 75 personas en su salón con una exquisita vista al Río Mendoza.
El espacio de living cuenta con cómodos futones que invitan al descanso y allí mismo se puede disfrutar de una exquisita media tarde estilo regional. Por la noche, la alternativa es deleitarse con una romántica cena a la luz de las velas. Todos estos momentos acompañados de un cálido hogar a leña en el centro del salón.